Depresión post parto

Description

Trabajo realizado por Doulas Natal: Sandra Aguilera, Laura Colin Fernández, Claudia Pamela Martínez, Valeria Moreno y Viviana Tabaj, Agosto 2019

Depresión Post Parto – El rol de la Doula

Introducción

Sostenemos que el acompañamiento que brinda una Doula durante el embarazo puede representar un factor de prevención respecto a la posible presencia de la depresión posparto. Asimismo, consideramos que la intervención de una Doula en los casos en donde la depresión posparto ya está establecida, puede ayudar a aliviar el tránsito de la misma, como así también ser un puente de sanación, siempre actuando de manera interdisciplinaria con otros agentes de salud.

A lo largo de la elaboración de este trabajo, hemos podido analizar las diversas situaciones por las que puede atravesar una mujer durante su puerperio, entre ellas, emociones difíciles pero esperables y a su vez, patologías que requieren de un abordaje diferente.

Creemos conveniente realizar una breve reseña para clarificar algunos conceptos, definiendo y desarrollando la Depresión posparto. Asimismo, para contextualizar a la mujer con la que trabajaremos, debemos tener muy presente que la misma se encuentra atravesando un puerperio y es por ello que también le dedicaremos un espacio de este trabajo a su breve análisis.

Seguidamente procederemos a desarrollar los procesos energéticos, físicos y emocionales que puede facilitar una Doula en el abordaje de una mujer que atraviesa una depresión posparto y como su rol puede ser de vital importancia.

Marco Teórico

Puerperio. El contexto por el que atraviesa una mujer que se descubre madre.

Para comenzar, podemos decir que el puerperio puede entenderse como el período transitado entre el nacimiento del bebé y los dos primeros años de vida, mas allá de que emocionalmente haya una esperable progresión evidente entre el caos de los primeros días -en medio de un llanto desesperado- y la capacidad de salir al mundo con un bebé a cuestas.

Muchas veces se sigue asociando la duración del puerperio a esos 40 días estipulados de “cuarentena” pero ese tiempo cronológico no significa psicológicamente un comienzo ni un final de absolutamente nada.

Es que verdaderamente el puerperio no es tan físico, ni tan visible ni tan concreto pero no por eso es menos real. En la sociedad donde vivimos cuesta muchísimo visibilizar un periodo tan confuso y sufriente, ya que al no dejarse ver por el ojo superficial, difícilmente el observador promedio logre apreciar que el puerperio engloba desde las ilusiones de esa mujer, como fue su parto, como le hubiera gustado que fuera, sus dolores y soledades, angustias y desesperanzas, incertidumbre por el futuro y sobre todo DUELO, duelo por esa mujer que solía ser y con la que se identificaba para dar paso al nacimiento de una nueva, una madre, una nueva identidad.

Es que básicamente el parto es eso, una desestructuración emocional, un quiebre, una apertura forzada, todo lo cual marca el punto de partida

Laura Gutman describe perfectamente esto diciendo:

Atravesar un parto es prepararse para la erupción del volcán interno, y esa experiencia es tan avasallante que requiere de mucha preparación emocional, apoyo, acompañamiento, amor, comprensión y coraje por parte de la mujer y de quienes pretenden asistirla.Sin embargo pocas veces las mujeres encontramos el acompañamiento necesario para introducirnos luego en esa herida sangrante, aprovechando este momento como punto de partida para conocer nuestra renovada estructura emocional (generalmente bastante maltrecha, por cierto) y decidir qué haremos con ella. El hecho es que -con conciencia o sin ella, despiertas o dormidas, bien acompañadas o solas, incineradas o a salvo- el nacimiento se produce. Lamentablemente hoy en día consideramos el parto y el post-parto como una situación puramente corporal y del dominio médico. Nos sometemos a un trámite que con cierta manipulación, anestesia para que la parturienta no sea un obstáculo, drogas que permiten decidir cuándo y cómo programar la operación, y un equipo de profesionales que trabajen coordinados, puedan sacar al bebé corporalmente sano y felicitarse por el triunfo de la ciencia. Esta modalidad está tan arraigada en nuestra sociedad que las mujeres ni siquiera nos cuestionamos si fuimos actrices de nuestro parto o meras espectadoras. Si fue un acto íntimo, vivido desde la más profunda animalidad, o si cumplimos con lo que se esperaba de nosotras. Si pudimos transpirar al calor de nuestras llamas o si fuimos retiradas de la escena personal antes de tiempo. En la medida que atravesemos situaciones esenciales de rompimiento espiritual sin conciencia, anestesiadas, dormidas, infantilizadas y asustadas… quedaremos sin herramientas emocionales para rearmar nuestros “pedacitos en llamas”, permitiendo que el parto sea un verdadero pasaje del alma. Frecuentemente, así iniciamos el puerperio: alejadas de nosotras mismas.

Luego del parto, esa mujer se encuentra finalmente con su hijo, con ese bebe real, que llora, reclama, necesita, demanda y al mismo tiempo ella se enfrenta a su propia crisis existencial y descubrimiento de nueva identidad, todo lo cual, naturalmente genera un sinfín de emociones intensas y contradictorias.

Indudablemente, el puerperio da vértigo y de cómo se transite, dependerá lo que suceda posteriormente con esa mujer, la diada y la familia.

Depresión Pos Parto.

El nacimiento de un bebé puede desencadenar una mezcla de fuertes emociones, desde el entusiasmo y la alegría hasta el miedo y la ansiedad. Sin embargo, puede derivar en algo no esperado: la depresión.

La mayoría de las madres primerizas sienten melancolía posparto después del nacimiento del bebé, que generalmente incluye cambios en el estado de ánimo, episodios de llanto, ansiedad y dificultad para dormir. La melancolía posparto generalmente empieza dentro de los primeros dos o tres días después del parto, y puede durar hasta dos semanas.

Sin embargo, algunas madres primerizas padecen una forma de depresión más grave y de mayor duración, conocida como depresión posparto. Con poca frecuencia, después del parto, también se puede desarrollar un trastorno extremo del estado de ánimo llamado psicosis posparto.

Diferencias entre melancolía posparto, depresión posparto y psicosis postparto

Problemas comunes del estado de Animo de las embarazadas antes y después del embarazo.

Periodo de tristeza después del Parto

La depresión después del parto

Psicosis post parto.

Descripción:

•Cambio en el estado de ánimo.
•3 a 7 días después del parto.
•Los síntomas duran menos de dos semanas.

Síntomas:
•Llora mucho
•Nerviosa
•Triste Irritable
• Cambios en sus emociones.
• Agotada
• Cansada
• Falta de apetito
• Dolores de cabeza
• Insomnio
• Baja autoestima
• Sentimientos negativos hacia familiares
• Extraña estar embarazada

Qué hacer:
• Obtenga el apoyo de familiares, amigos y otras mamas.
• Trate de hacer actividades placenteras
• Si se siente de esta manera por más de dos semanas acudir al doctor.

Descripción:

•Cambio drástico del estado de animo
•Empieza después de dar a l luz hasta las cuatro semanas.
•Los síntomas duran más de dos semanas.

Síntomas:
•Parecidos a los del periodo de tristezdespués del parto, pero duran más tiempo y son más intensos y frecuentes.
• 5 o más de los síntomas de la depresión mayor.

Qué hacer:
• Acudir a su médico, terapeuta lo más pronto posible.
• Obtenga ayuda de sus familiares amigos y otras mamas.
• Tratar de hacer actividades agradables.

Descripción:

•Problema serio y extendido del estado de ánimo.
•Puede ocurrir en cualquier etapa de su vida.
•Los síntomas duran más de dos semanas.

Síntomas:
•Se siente deprimida casi a diario• Perdida de interés por las actividades.
• Cambios acentuados en su apetito.
• Cambios en su sueno
• Cambios en la manera en que se mueve o muy inquieta o se mueve lentamente.
• Se siente continuamente muy agotada
• Se siente inútil y mal acerca de su persona
• Le es muy difícil concentrase o tomas decisiones.
• Piense constantemente en la muerte: desea morir o piensa constantemente.

Qué hacer:
• Acudir a su médico, enfermera, terapeuta, o consejera lo más pronto posible.
• Obtenga el apoyo de
otras personas.

En un principio, los signos de una depresión postparto pueden confundirse con los de la melancolía postparto, sin embargo, se producen de forma más intensa y dura más tiempo y, eventualmente, pueden interferir en la capacidad para cuidar al bebé y realizar otras tareas diarias. Los síntomas generalmente se desarrollan dentro de las primeras semanas después del parto, pero pueden comenzar antes, durante el embarazo, o más tarde (hasta un año después del nacimiento).

Teniendo en cuenta todo lo desarrollado anteriormente, no queda ninguna duda que el puerperio implica un proceso exigido tanto emocional como psíquicamente. Sorpresivamente, la tendencia social y popular es que la madre este recuperada y perfecta lo más rápido posible, que retome su figura, su actividad laboral, su rutina, como si nada hubiera pasado. Es más, se pondera en una mujer que este como antes, que no se note que acaba de ser madre.

Claramente ese mandato genera que muchas mujeres se sientan en obligación de fingir serenidad.

Nuevamente vamos a citar a Laura Gutman que de manera muy clara expone “No logramos nombrar “eso” que percibimos y que no se parece a nada que hayamos experimentado alguna vez. Después de la excitación por la llegada del bebe, con el correr de las noches, del cansancio, del sueño y del deseo frustrado de recuperar algún vestigio de esa mujer que hemos sido, constatamos que el niño nos demanda si cesar, que no hemos tenido tiempo ni de orinar, que no hemos comido y que nuestros más exquisitos anhelos apuntan a dormir más de dos horas seguidas. Desde nuestro interior, el ámbito emocional puja por aparecer. Desde el otro lado, nuestro “yo consciente” no está dispuesto a dejarlo cruzar. Comienza así la guerra interna: Entre nuestra identidad y las partes que no conocemos de nosotras mismas. Entre nuestro mundo interno y nuestro mundo externo. Entre lo que creemos que nos debería suceder y lo que nos sucede en realidad. Pues bien, casi siempre perdemos esta guerra, ya que pretendemos librarla con los ojos vendados (huyendo de nuestro mundo interior). La derrota de esta guerra se llama “depresión puerperal”. Solemos llamar “depresión puerperal” cuando lloramos sin saber por qué, aun estando felices con él bebe en brazos pero sabiendo que nada es como habíamos imaginado. Cuando nos desconocemos a nosotras mismas. Cuando nos asaltan temores infundados. Cuando creemos que este asunto de la maternidad no encaja con nosotras.” (Gutman, 2017)

Cabe destacar que es totalmente esperable y positivo que una mujer que atraviesa un puerperio sienta que no se reconoce, perciba emociones nuevas, sensibilidad aumentada. Naturalmente esa mujer requerirá acompañamiento y sostén, palabras de apoyo, mas escucha y menos opiniones. Ahora bien, si frente al diagnóstico de una depresión posparto, la única solución o indicación médica es una medicación psiquiátrica, el camino no será sencillo y seguramente esa mujer estará lejos de poder sanar.

La medicación psiquiátrica lo que hace es ser funcional al mandato que se le exige a una mujer que acaba de parir, es decir, que este ordenada, equilibrada, tranquila y conectada con el afuera, cumpliendo las expectativas que ese afuera le exige. Por ende, esa mujer sonreirá, dormirá, recibirá visitas y no se quejara.

Sin embargo, el puerperio requiere que esa mujer se desconecte del afuera y sus exigencias y necesidades. Posiblemente esa necesidad de conectar y complacer al afuera es lo que le género en un primer momento esa depresión. En el puerperio se necesita que esa mujer conecte con su aspecto emocional, con su interior y emprender un camino que por un lado, la lleve a aceptar que no volverá a ser esa mujer que era antes de ser madre, asimismo que supere su herida primal si la hubiere y a la vez, la situé en su nueva identidad.

Causas de la Depresión Post parto

No existe una sola causa de la depresión posparto, pero las cuestiones físicas y emocionales pueden contribuir.

Cambios físicos. Después del parto, una caída dramática en los niveles de hormonas (estrógeno y progesterona) en el cuerpo puede contribuir a la depresión posparto. Otras hormonas producidas por la glándula tiroides también pueden bajar marcadamente, lo que puede provocar cansancio, pereza y depresión.

Problemas emocionales. Cuando la madre no logra conciliar bien el sueño y se siente abrumada, puede tener problemas para manejar los problemas que hasta parecen menores. Es probable se encuentre ansiosa acerca de su capacidad para brindar cuidados a un recién nacido, puedes sentirse menos atractiva, enfrentar su sentido de identidad o sentir que ha perdido el control de su vida. Cualquiera de estos factores podría contribuir a la aparición de la depresión posparto.

Factores de riesgo

Una madre reciente puede experimentar depresión posparto, sin embargo, la misma puede aparecer tras el nacimiento de cualquiera de los hijos, no solo en el primero. Existen una serie de factores que pueden desencadenar una depresión post parto:

  • Antecedentes de depresión, ya sea durante el embarazo o en otros momentos
  • Transtorno bipolar
  • Depresión posparto después de un embarazo anterior
  • Algún miembro de la familia tuvo depresión u otros trastornos del estado de ánimo.
  • Momentos estresantes durante el año anterior, como complicaciones durante el embarazo, enfermedad o la pérdida del trabajo
  • El bebé tiene problemas de salud u otras necesidades especiales
  • Parto múltiple
  • Problemas con la lactancia.
  • Problemas en la relación conyugal
  • Sistema de apoyo insuficiente
  • Problemas económicos
  • Embarazo no planificado o no deseado (Mayo, 2019)

Depresión post parto y él bebe.

La existencia de depresión en la madre tiene repercusiones en el desarrollo del niño, las cuales van a depender de la duración de la misma. Las consecuencias más frecuentes son:

Alteración en la relación madre-hijo. La relación entre ellos se ha definido como negativa cuando la madre se encuentra deprimida caracterizándose por el rechazo, la hostilidad, la crítica y la indiferencia afectiva.

Alteraciones en el desarrollo cognitivo. Rosello y cols en un estudio realizado en hijos de mujeres primíparas que cursaron con depresión posparto durante el primer

año encontraron alteraciones en el desarrollo cognitivo a los 28 meses de edad, sin embargo en este aspecto el estudio aún no es concluyente.

Socialización deficiente. Los hijos de madres deprimidas presentan una menor sociabilidad lo cual se le atribuye a la falta de estimulación y al poco contacto materno que tienen los hijos de madres deprimidas durante el primer año de vida.

 

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Detalle del proyecto

  • Project Name : Depresión post parto
  • Date : 01-08-2019

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