La Placenta

Description

Trabajo realizado por Doulas Natal, Noviembre 2016.


Autoras: Yamila Bellsola, Daniela Gómez Jaramillo y Vanesa Grinman.

LA PLACENTA

LA PLACENTA FISIO-ANATOMÍA

La placenta es el único órgano transitorio del ser humano, que sólo nos acompaña durante el tiempo de la gestación. Se forma de las mismas células que se forma el feto; rápidamente, después de la concepción, se han creado cuatro células. Al tercer día se han multiplicado en ocho, llamadas blastómeros, y al cuarto día ya hay dieciséis células, llamadas mórulas. Hacia el quinto día después de la fecundación, comienza en implante: las células del trofoblasto, capa de tejido en el exterior de la blástula, comienzan a formar la Placenta, mientas que la masa interior de células de los blastómeros se diferencia para convertirse en el cuerpo del bebé.

Durante el embarazo cumple las funciones de nutrición, respiración y excreción del feto, mediante la circulación placentaria, que realiza intercambios con la circulación materna, así la sangre de la madre no entra ni se mezcla con la Placenta infantil. “Ese es uno de los milagros de la Placenta: Integra a la madre como al feto mientras mantiene la integridad de cada uno de ellos con sistemas circulatorios individuales y separados. Por ejemplo: los nutrientes y el oxígeno se difunden desde la sangre materna a la sangre fetal, y sin embargo, increíblemente, el bebé y la madre tienen algunas veces tipos de grupo sanguíneo diferentes.

La placenta en su desarrollo está conformada por dos porciones: Fetal o corion frondoso y Materna o decidua basal

El bebé recibe oxígeno y nutrientes por el cordón umbilical y tambien por medio de las arterias espirales en la decidua. Dentro del vello de la Placenta se intercambian gases. Todos los productos de desecho del dioxido de carbono fluyen de vuelta por medio de las venas del endometrio materno. La sangre de la madre y del bebé, aunque no se mezclan, se acercan lo suficiente como para intercambiar gases.

La Placenta selecciona los nutrientes necesarios para la formación del bebé, y defiende el desarrollo del bebé cuando la madre tiene defiencias de nutrientes esenciales.

La Placenta proporciona secreciones hormonales que regulan las contracciones uterinas, convirtiendo al útero en un comodo nido para el bebé desarrollarse. Esas hormonas también preparan al cuerpo de la madre para amamantar, que será la fuente vital despes del parto. Así pues, la Placenta sirve como guardiana del bebé tanto dentro del útero, como después del nacimiento.

La Placenta tiene una capacidad protectora de tolerancia inmunitaria, que impide que las células T de la madre ataquen al bebé y a la Placenta en desarrollo, que es genéticamente diferente a ella. Esto, explicado a grandes rasgos, es posible gracias a la ausencia de ciertos antígenos en las células de la Placenta; ademas de la producción de neuroquinina B, que contiene fosfocolina (estrategia que utilizan algunos parasitos para no ser detectados por el hospedero). “Todavía más milagroso es el hecho de que al mismo tiempo que provee esa barrera, la Placenta sigue permitiendo que los anticuerpos de la madre pasen al feto, protegiéndolo de las infecciones, pero sin atacarlo”.

 

CONSERVACIÓN DE LA PLACENTA

La placenta es un órgano generado por la madre durante el embarazo, por tanto pertenece a la madre y al bebé y se tiene derecho a solicitarla tras el nacimiento. La entrega de la placenta se encuentra además avalada por la Organización Mundial de la Salud en sus recomendaciones para el parto y el nacimiento.

En la Argentina, así como en la mayoría de los países, no existe una ley sobre el destino que se le dará a la placenta, pero la norma es descartarla como residuo hospitalario.

Al no existir un procedimiento claro respecto a la placenta, si se la desea conservar, se debe presentar un documento por escrito expresando el deseo de que se entregue la placenta, o especificarlo dentro de un Plan de Parto (una manifestación de voluntad escrita acerca del parto). Es bueno también informar al obstetra del deseo de conservar la placenta, así como al personal de salud que estará en el parto y preguntar las políticas del hospital al respecto.


¿CÓMO CONSERVAR LA PLACENTA?

Tras el alumbramiento puede esperarse tranquilamente a que el cordón deje de latir. La placenta debe refrigerarse dentro de las primeras 4 horas tras el parto.

Para conservarla, se debe colocar en un contenedor de vidrio o de cerámica, también puede usarse una doble bolsa tipo zip-lock grande, e introducirla en una nevera o conservadora con hielo.

Si la placenta va a ser procesada dentro de las siguientes 48 horas puede permanecer refrigerada, sin embargo si va a hacerse después, debe entonces congelarse y luego descongelarse en la nevera desde la noche anterior al día que se escoja para procesarla. La placenta para el consumo puede realizarse dentro de los primeros 6 meses.

Si se desea enterrar o realizar cualquier otro ritual se puede mantener congelada hasta que llegue el momento.

 

USOS Y PROPIEDADES DE LA PLACENTA

¿QUÉ PODEMOS HACER CON LA PLACENTA?

  • Placentofagia (consumo de la placenta)
  • Cápsulas o pastillas
  • Tintura Madre
  • Impresiones en papel
  • Enterrarla (siembra de la placenta)


PLACENTOFAGIA

Comer la Placenta: El racional de por qué comer la placenta tras un parto se sustenta en que hacerlo reincorpora a la madre lo que la placenta tomó de ella. Ese ‘tomar’ de la placenta es tan poderoso que es la razón por la que a las mujeres se les hace tomar suplementos vitamínicos y minerales durante todo el embarazo. El hierro es, particularmente, uno de los minerales importantes, que están en buena concentración dentro de la placenta y que es fundamental para la salud en el posparto; el déficit de hierro está asociado a la depresión posparto.

Así mismo, a los pocos días del nacimiento hay una caída repentina en la producción de hormonas de embarazo que unido a las exigencias y retos de cuidar a un recién nacido pueden dejar a una madre sintiéndose vulnerable, triste. La ‘melancolía posnatal’ es tan común que afecta hasta a 80% de las mujeres, suele durar entre un par de semanas y un mes, consumir la placenta tras el nacimiento es una forma de reintroducir hormonas al cuerpo de forma que la transición no sea de golpe, sino progresiva. En humanos el consumo de placenta ha aumentado la cantidad y calidad de la leche también se ha comprobado la presencia de hormonas reductoras de estrés en la placenta. En animales ha reducido la recepción de mensajes de dolor en el cerebro (acción analgésica) y demostrado la presencia de células reparadoras en extracto de placenta humana; la prueba fue en realizada en ratas.

Efectos de la placentofagia:

La universidad de Nevada en los estados unidos realizó una investigación sobre los efectos en la madre del consumo de la placenta postparto. El antropólogo médico Daniel Benyshek y la estudiante de doctorado Sharon Young entrevistaron 189 mujeres que consumieron su placenta en el postparto. El objetivo: conocer qué beneficios les había traído, si había habido algún efecto secundario y cuál había sido su método de preparación. La mayoría de los participantes (92%) reportaron una experiencia positiva, 98% afirmó repetiría la experiencia. Sorprendentemente 52% de las mujeres del estudio dieron a luz en hospital, eliminando la noción que solo quienes parían en sus casas o centro de parto se interesaban por esta práctica y establece un precedente sobre la cesión de derechos de la placenta por parte del hospital. Los efectos negativos mencionados incluyen dolor de cabeza (4%) sabor/olor desagradable (7%) ninguno (69%) El estudio concluye con la necesidad de realizar estudios más profundos con grupo control (que reciban placebo) doblemente blindados (es decir que ni la mujer ni quien entrega el medicamento sepa si es el placebo o es extracto de placenta) para despejar dudas sobre si los beneficios percibidos estuvieran sujeto a preconcepciones o efectos placebo.

Los beneficios registrados de consumir la placenta son:

  • Ayuda al útero a contraerse a su tamaño original.
  • Restaura la energía tras el esfuerzo del parto.
  • Aporta hierro, minerales y vitaminas.
  • Balancea los niveles hormonales.
  • Reduce la loquia o sangrado post parto.
  • Aumenta la cantidad de leche y mejora la calidad de la misma.
  • Asistir en la transición hacia la menopausia (tintura de placenta).


Formas de consumir la placenta:

Puede ser en forma de batidos o licuados, mezclándola con otros alimentos o incluso en estofado o sashimi.

• Batido con Placenta para los primeros días postparto:

Un batido con trozos de placenta fresca es especialmente útil inmediatamente después del parto y los primeros días. Sobre todo cuando ocurre una hemorragia postparto. Las células madres presentes en la placenta así como los altos niveles de vitamina K y de factores de crecimiento (citocinas e interferones) hacen que sane más rápido la herida que queda en el útero en el lugar donde se implantó la placenta.

Los batidos (y otras preparaciones con la placenta) solo están pensados para que una madre consuma la propia, no se recomienda el uso para un tercero. El batido es ideal inmediatamente luego del parto o dentro de los primeros tres días. Las superficies e instrumentos a utilizar debe higienizarse antes y después de usarse. Si teme que su placenta haya podido entrar en contacto con cualquier contaminantes, considere o bien dar un baño de agua y vinagre o bien cocerla ligeramente al vapor

Recetas:

Licúa 2-3 trozos del tamaño de una nuez de placenta fresca con frutos rojos frescos o congelados (fresas, moras). Coloca esta mezcla en una hielera (para hacer cubos). Cuando se congelen retira de la hielera y conserva los cubos en una bolsa ziplock dentro del congelador. El batido mañanero: -1 taza de papaya -1 banana -1 taza de leche de nuez de tu preferencia (almendra, avellana, coco)* -2 o 3 de los cubos de placenta de la receta básica. -hielo *puede agregar endulzantes como miel o stevia.

El microondas: -1 taza de leche/yogurt o sustituto -1 cucharada de mantequilla de almendras -1 cucharada de miel -2 o 3 cubos de la receta básica -pizca de canela/clavo/cardamomo

El más hierro: -2 naranjas o 1/2 limón -1 taza de berro o espinaca (bien lavado, secado y crudo) -2 o 3 cubos de la receta básica -1 cucharadita de semilla (cáñamo, sésamo, chia, auyama, girasol)


CÁPSULAS O PASTILLAS

Para quienes no se atreven con la placenta cruda o cocinada, las cápsulas creadas a partir de la placenta son una buena opción para beneficiarse de sus nutrientes.

¿Cómo se encapsula una placenta?

Elaborar cápsulas de placenta implica enjuagar, laminar y deshidratar la placenta a bajas temperaturas, moler las láminas secas hasta obtener un polvo fino con el que se rellenan las cápsulas blandas. Las cápsulas de placenta se conservan refrigeradas y son un aliado muy útil en la transición de la gestación a la maternidad.

¿Cómo preparar el espacio? ¿Qué medidas sanitarias debo tomar en cuenta?

Las preparaciones con placenta, por tratarse de sangre y tejido se llevan a cabo bajo estrictos protocolos de esterilización de instrumentos para impedir la contaminación cruzada. Para esterilizar las superficies e instrumentos usar un disolución de cloro al 10% (1 parte de cloro por 10 de agua) o bien utilizar algún germicida, bactericida de amplio espectro y no tóxico. Es importante que dejes el cloro o el bactericida a utilizar en contacto con las superficies e instrumentos al menos 5 min antes y después de utilizarlas.

¿Cómo preparar las cápsulas?

Existen dos métodos para preparar cápsulas de placenta: el método tradicional Chino y el método crudo o raw.

1) El método tradicional Chino. Cocina la placenta al vapor cuidando que el aguahirviendo no entre en contacto con la placenta. Al agua se le añade jengibre, limón y ají todos considerados alimentos ‘calientes’. Luego que la placenta pierde los jugos (que al pincharla no salga sangre, 15 min aprox) se rebana en láminas delgadas y se deshidrata a bajas temperaturas, si no tenemos deshidratadora podemos usar un horno convencional en la temperatura más baja posible y dejando la puerta del horno entreabierta (sostenerla abierta con una cuchara de palo o madera)

2) El método crudo. Utiliza la placenta fresca. Ésta se corta en láminas delgadas y se deshidrata también a bajas temperaturas. El método tradicional chino se basa en la teoría que el trabajo de parto y el nacimiento deja espacios abiertos en la madre que son considerados Yin o fríos. La placenta es considerada fría, pero al cocinarse al vapor con ciertas especies el resultante es un tónico caliente que introduce Yan y por ello es considerado una buena forma de sanar tras el parto. El método crudo se basa en la premisa que el calor destruye enzimas, hormonas y quiebra proteínas, por eso toda preparación se restringe a temperaturas menores a 48ºC.

Independientemente si optamos por el método chino o crudo luego de deshidratar, las láminas ya secas se muelen (en un molinillo de café o en un mortero o en su defecto en licuadora o procesador de alimentos). Observar que esté todo bien seco para que el polvo no se humedezca. Con el polvo que resulta (dejar asentar el polvo luego de moler y usar mascarilla protectora) se rellena las cápsulas (vegetarianas o de gelatina).

Por lo general una placenta arroja entre 170 y 230 cápsulas. La madre puede consumirlas todas en las primeras semanas postparto, puede conservar algunas para otras etapas de transición, como volver al trabajo o puede incluso conservar congeladas unas cuantas para la transición a la menopausia. Con el polvo ya deshidratado pueden realizarse muchas otras preparaciones, como cremas, aditivos para el shampoo, puedes usarse en caldos y sopas y muchas otras preparaciones.


TINTURA MADRE

Las tinturas son la extracción de componentes activos vía medios alcohólicos. Es decir, de la misma forma que las flores de Bach son tinturas de componentes activos de flores en alcohol, así la tintura madre de placenta proporciona un remedio homeopático hecho a la medida de la madre. La tintura de Placenta está indicada para el uso de la madre, pero también para el uso del bebé en momento de estrés, trauma y transición.

¿Cómo prepararla?

1. Para preparar una tintura de placenta sólo necesitarás un pequeño trozo de placenta fresca (del tamaño de la falange o de la uña del dedo meñique), dos frasco de vidrio (preferiblemente de color ámbar); uno de entre 250 y 300 ml y otro de 30 ml con gotero, solución salina, entre 250 y 300 ml de alcohol de alto grado (40° o más, para esto puedes usar vodka, whisky, o brandy o similar)

Procedimiento:

  1. Esteriliza los frascos que vayas a utilizar en agua hirviendo.
  2. Selecciona el trozo de placenta a utilizar para la tintura (preferiblemente debe realizarlo la madre)
  3. Enjuaga el trozo de placenta a tinturar en solución salina (para eliminar el exceso de sangre)
  4. Coloca un fondo del alcohol escogido en el fondo de la botella de 300 ml, luego introduce el trozo de placenta al frasco.
  5. Rellena el frasco con el alcohol.
  6. Cierra el frasco y consérvalo en la sombra y protegido de la humedad (ojo con closets y moho)
  7. Cada par de días, toma el frasco por la tapa y muévelo en movimientos centrifugados (circulares, sin batir la mezcla) durante al menos 6 semanas.
  8. Culminadas las 6 semanas de macerado se puede colar la preparación (se puede usar un filtro de papel tipo para cafetera) o dejarle dentro el trozo de placenta (si hacemos esto debemos continuar añadiendo alcohol en la medida que lo vamos utilizando). Esta preparación macerada es la tintura madre.
  9. Para preparar las gotas diluidas debes colocar 3ml de tintura madre en el frasco con gotero de 30 ml y rellenar con agua destilada (hervida). Esta preparación es al 10% si queremos una concentración más suave podemos hacerla al 1% colocando 0.3ml de tintura madre y rellenando con agua destilada. Podemos probar ambas concentraciones y decidir cuál es la mejor para nosotras. Las gotas diluidas se conservan en la nevera y tienen una duración de 1 semana. Transcurrido ese tiempo debemos hacer una nueva disolución.
  10. Las gotas diluidas se utilizan sublinguales o en agua. Pueden ser utilizadas por mamá y por bebé (en caso de bebés menores de 3 años es recomendable colocar las gotas en agua caliente (para que el alcohol se evapore) y dejar que enfríe antes de dárselas al bebé) y son ideales para momentos de transición (dientes, colegio) en momento de trauma/rabietas o de debilidad inmune.
  11. Si la tintura se protege del calor y la humedad es posible conservarla para la menopausia en cuyo caso asistirían a la mujer a que esta transición se diera de forma paulatina, reintroduciendo a su organismo hormonas, minerales y fuerza vital.

IMPRESIÓN DE LA PLACENTA

La impresión de la placenta es una forma de arte orgánico único y significativo. A diferencia de una fotografía en la que el registro no guarda conexión material con el objeto original, una impresión en cambio por siempre indicará que el objeto original estuvo físicamente colocado sobre ese papel y que al imprimirlo dejó en él parte de su esencia. Una fotografía o un cuadro es una copia de un objeto. La impresión no es una copia, tanto como es una impronta, una huella que podemos preservar.

SIEMBRA DE LA PLACENTA

Aun si no deseas consumir tu placenta, sigue siendo buena idea llevarla a casa. Cuando sembramos una placenta estamos extendiendo la función fundamental de la placenta de nutrir más allá de la gestación. La placenta entonces pasa a nutrir la tierra y esa tierra nutre a la planta que le siembres encima; y si esa planta da frutos esos frutos te nutrirán a ti y a tu familia cerrando así un ciclo vital de comunión y nutrición. Ahondando en esto, devolver una placenta (o parte de la placenta a tierra) aportar a balancear la ecuación entre lo que tomamos de la tierra y lo que retornamos a ella. A esto se suman y fortalecen prácticas como devolver la luna a tierra y hacer compostaje de materia orgánica.

Debemos enterrarla profundo si la placenta está fresca, y en maceta si está seca. Se puede sembrar encima de un árbol de frutas, que al dar alimento cierra el círculo de comunión, así el árbol representa la vida del hijo y la placenta continúa en su función de nutrirlo.

En determinadas zonas de África las mujeres entierran todas las placentas de sus bebés en el mismo lugar, un sitio sagrado donde honran a este órgano.

Según la cultura mapuche, la placenta debe ser enterrada debajo de un árbol para dar protección al bebé.

 

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Detalle del proyecto

  • Project Name : La Placenta
  • Date : 2016-11-01
  • Category : ,
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