Rol de la doula durante el parto natural y por cesárea

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Trabajo realizado por Doulas Natal, Octubre 2017.

Autoras: Andrea Maldonado, Vanina Araceli Gomez, Johanna Barbara Wade y Sindy Marcela Rojas.

 

Rol de la Doula durante el parto natural

Durante el trabajo de parto y  el parto la doula debe ofrecer medidas de confort a la parturienta, se encarga de que el ambiente en el cual el trabajo de parto se está desarrollando este alineado con los deseos de la madre. Brinda palabras de aliento y apoyo emocional; ayuda a la madre a cubrir sus necesidades fisiológicas como el uso del baño, tomar líquidos claros, y comer alimentos livianos, la doula no debe nunca intervenir en las decisiones  que se tomen durante el trabajo de parto, pues se ha informado antes a la madre y la familia para que estén empoderados.

Uno de los principales papeles de la doula en el trabajo de parto es en la ayuda a manejar el dolor de las contracciones; desde hace ya algunos años, se ha prestado una gran atención a la importancia del alivio del dolor en esta etapa pues es crucial para la evolución y el desarrollo del parto, contribuye a aumentar el bienestar físico y emocional de la gestante y debe ocupar un lugar prioritario en los cuidados que se realicen a la madre.

El alivio del dolor en el parto comienza con un trabajo previo durante el embarazo. Como si de una maratón se tratara, el parto es un acontecimiento extraordinario, al que es recomendable llegar en las mejores condiciones físicas, mentales y emocionales posibles.

Existe una amplia variedad de técnicas encaminadas a mejorar las sensaciones físicas y también a prevenir la percepción psicoemocional del dolor de parto:

1. INMERSIÓN EN AGUA

La utilización del agua caliente para el alivio del dolor es una constante a lo largo de la historia, utilizada con éxito en numerosos procesos dolorosos. Una ducha o baño en agua caliente durante el parto, produce un inmediato alivio del dolor de las contracciones, facilita la relajación y movilidad de la mujer, y reduce significativamente el uso de analgesia regional.

A finales de los años 70 se introdujo la bañera o piscina para partos en la maternidad del Hospital de Pithiviers, en Francia (Odent, 1998). Esta bañera debe seguir un protocolo de limpieza establecido por el departamento de microbiología en acuerdo con las pautas del fabricante. Además de higiene, debe supervisarse la temperatura del agua (menor de 37,5 ºC) periódicamente, al igual que el estado de la mujer para comprobar que no presenta fiebre. Para que el baño sea eficaz, el abdomen de la madre debe estar completamente sumergido, la temperatura del agua debe ser la adecuada y se debe evitar la administración de opiáceos en mujeres que quieran utilizar esta técnica.

La inmersión en el agua ofrece flotabilidad a la mujer, esto hace que le sea más cómodo tomar posturas verticales, reduce su esfuerzo para aguantar el peso del abdomen y como consecuencia, la ayuda a relajarse. Se ha encontrado que la progresión de dilatación es mayor, lo que está relacionado a una mejor liberación de oxitocina al disminuir la ansiedad y el estrés. No se produce compresión externa de la cava inferior, que se traduce en una mayor oxigenación del tejido muscular y del feto, y las contracciones son más eficientes. Además de esto, la leve vasodilatación provocada por el agua caliente, reduce la presión arterial y aumenta el pulso materno que suma a la mejor oxigenación muscular y fetal.

El momento exacto en el que es más eficaz el baño no está determinado, al igual que tampoco la duración del mismo, aunque se aconseja que sea a partir de los 4-5 cm de dilatación y mantener de 1 a 2 horas. Se puede decir que hay evidencia de su eficacia, además de no encontrar efectos adversos ni aumento de la probabilidad de cesáreas o de la duración del parto.

2. MASAJE

El masaje y el tacto tranquilizador durante el parto, es un método de alivio del dolor con efectos relajantes, que estimula la producción de endorfinas y disminuye las hormonas del estrés, además de transmitir interés y comprensión.

Esta técnica está basada en la manipulación de los tejidos blandos del cuerpo para relajar la musculatura tensa y calmar a la gestante; además de una reducción del dolor, mejorar el flujo sanguíneo y la oxigenación de los tejidos. Para un buen ejercicio de la técnica se precisa entrenamiento, pero el simple contacto físico ya ha demostrado ser beneficioso.

Hay varios tipos de masajes que se podrían realizar:

  • Masaje superficial: con la yema de los dedos sobre el abdomen, espalda, cuello, zona lumbar o pies.
  • Masaje profundo: con la palma de la mano, el puño, un masajeador o una pelota, acompañado de aceite o crema sobre la zona lumbar.
  • Bolsa de agua caliente, toallas
  • Compresas mojadas en agua fría, sobre la frente o nuca.

El masaje y contacto físico está recomendado (GPC del Ministerio de Sanidad, 2010; IPN de la FAME, 2007; Protocolo de la OMS 1996).

Sirve para aliviar el dolor mediante la Teoría de la compuerta (o Gate control de Melzack y Wall): los estímulos táctiles proporcionados por el masaje viajan más

rápidamente que los estímulos dolorosos, bloqueando la transmisión de estos últimos hacia el cerebro.

3. INYECCIÓN DE AGUA ESTÉRIL

Aproximadamente un 30% de las mujeres, sufren dolor lumbar durante el parto de forma continua. Este es causado por la presión que ejerce el feto sobre las estructuras pélvicas. La inyección de agua estéril es un método analgésico muy sencillo y barato para aliviar el dolor lumbar, que ya fue utilizado como anestésico local en cirugía menor a finales del siglo XIX, pero no se empezó a utilizar en obstetricia hasta finales de los años 20.

Esta técnica consiste en la aplicación de cuatro inyecciones intradérmicas de agua estéril (0,1-0,5 ml), aunque también se ha investigado su administración subcutánea con menor efectividad en los resultados analgésicos. Al inyectarla, el agua forma unas pápulas estimulando los receptores de presión, al enviar estos estímulos al cerebro se interrumpe la transmisión de los estímulos dolorosos por medio de los nervios espinales. Las inyecciones deben ponerse a ambos lados de la base de la columna vertebral, dos de ellas sobre las espinas iliacas posteriores y las otras dos tres centímetros por debajo y un centímetro mediales a las anteriores (área comprendida por el rombo de Michaelis). Conviene colocar las dos primeras inyecciones simultáneamente en ambos lados.

Las inyecciones comienzan a hacer efecto a los pocos segundos, su efectividad alcanza su punto máximo a los 30 – 40 minutos de su aplicación y puede durar en torno a los 90 minutos. Esta analgesia no sirve para aliviar el dolor abdominal o perineal y se recomienda su aplicación temprana durante la fase de dilatación en una contracción y simultáneamente por dos profesionales para el alivio del dolor lumbar.

La inyección de agua estéril se considera un método eficaz de alivio del dolor lumbar durante el parto, Pero este método no está extendido en la sociedad, considerando su mayor desventaja, el intenso escozor y dolores momentáneos que indican las mujeres durante la administración de las inyecciones.

3. ACOMPAÑAMIENTO PERMANENTE

Los efectos de la permanencia en forma continua de una persona, elegida por la mujer durante el parto o por la doula, produce una menor necesidad de analgésicos y mayor satisfacción con la experiencia, además de disminuir el índice de partos instrumentales.

Según una revisión sistemática de literatura científica, el apoyo continuo durante el parto está relacionado con una reducción de los nacimientos por cesáreas, la duración del trabajo de parto y la necesidad del uso de oxitocina, siendo además mayores las puntuaciones del recién nacido en el test de Apgar; además a largo plazo, el apoyo continuo está asociado a menos depresiones postparto, buen amamantamiento y percepciones positivas del nacimiento.

Siendo el acompañante una doula, el apoyo que debe proporcionar pasa por dar información de las técnicas a realizar en la evolución del parto, mejorar el confort y la comodidad, siempre con actitud empática y amable, animarla y ayudar a que exprese sus emociones y deseos.

En general, el acompañante es una persona de confianza elegida por la parturienta; Sin embargo, otros estudios concluyen que los resultados del parto mejoran cuando es alguien entrenado el que da el apoyo, o incluso una persona ajena (entrenado o no) que se encarga de dar el apoyo necesario durante el parto. La doula ha de mantenerse en silencio, acompañar transmitiendo tranquilidad, confianza y sin juzgar los comportamientos de la mujer en este momento, brindar apoyo físico y emocional, y así demostrar total confianza en la capacidad de parir de la mujer.

A lo largo de la historia, en casi todas las culturas, las mujeres que iban a parir eran cuidadas y apoyadas por otras mujeres, incluso en pinturas antiguas que representan el parto se muestran a dos acompañantes como mínimo, que asisten y ayudan a la parturienta. La Doula es el nombre que reciben estas mujeres en la actualidad. En el libro “The Doula Book” citado en Lamaze (2003) se define Doula como “la acompañante de trabajo de parto con experiencia que proporciona a la mujer y a su pareja, tanto apoyo físico como emocional a través de todo el trabajo de parto y el nacimiento del bebé y en algunos casos este apoyo se puede extender el post parto inclusive”.

 

4. LIBERTAD DE MOVIMIENTOS

Las mujeres se han movido durante el parto desde el principio de los tiempos. Todos los dibujos, esculturas, pinturas o referencias de la historia, en todas las culturas, han reflejado a mujeres pariendo de pie, en cuclillas, en sillas de parto, a cuatro patas; mujeres pariendo solas, pariendo apoyadas y sostenidas por otras mujeres. Mujeres pariendo libres y como sus cuerpos les pedían.

Fue un hombre, un médico, quien literalmente tumbó a la mujer de parto en una cama, con el único fin de su  comodidad. En el siglo XVIII Francois Mauriceau, “obstetra” de la corte del rey de Francia en esa época, escribió́ un libro  (1668, tratado «Las enfermedades de las mujeres en el embarazo y el parto») proclamando los beneficios de la postura horizontal y exigiendo que se eliminara el uso de la silla de parto.

Desde Francia, y a partir de entonces, la práctica de tumbar a la mujer de parto se extendió́ al resto de Europa e incluso a Estados Unidos de forma rápida y sin que nadie, nunca, hubiera demostrado que esa posición tuviera ningún tipo de beneficios para la mujer o la criatura por nacer; el único argumento era que, con la mujer tumbada, y a ser posible quieta, era mucho más fácil y cómodo para el médico poder usar forcéps o manipular la vagina.

Esta sencilla medida facilita el afrontamiento de la sensación dolorosa en el progreso natural del parto; poder moverse libremente durante el parto ayuda a la mujer a aumentar la comodidad, que es fundamental para sobrellevar el dolor de las contracciones.

La mujer estando en posición vertical, en cuclillas o semicuclilllas, en la primera fase del parto sufre menos dolor, menos necesidad de analgésicos, menos alteraciones en la frecuencia cardíaca fetal, acorta el tiempo de esta fase, y además, favorece que el bebé tenga el máximo espacio posible en la pelvis.

Algunas posiciones que se poden utilizar son:

  • Tronco vertical (incluye de pie o rodillas)

Postura cómoda con rodillas ligeramente flexionadas (de pie), y mucho mejor si se apoya en otra persona o en la pared.

Cuenta con la gravedad como fuerza adicional, lo cual favorece el descenso del bebé. A esto hay que añadir la correcta alineación feto-pélvica (el eje del cuerpo del bebé con el interior de la pelvis de la madre), que hace que el encajamiento de la cabeza sea más fácil.

Al no comprimir los grandes vasos, proporciona una excelente oxigenación fetal y no provoca hipotensión en la madre. Las contracciones son en esta postura más efectivas, más intensas, más potentes y menos dolorosas.

La sensación de pujo también es mayor, pero el control sobre el mismo es mucho más pobre. Favorece la distensión del periné por la localización correcta del punto de presión (en la zona anterior y no en la posterior), pero existe peligro de desgarro si el expulsivo es muy rápido. La pelvis es libre para moverse en cualquier dirección y sentido; se favorece la apertura y la salida del bebé.

  • Sentada

Puede haber variantes de esta postura, dependiendo de dónde se siente la mujer: en la cama, en el suelo, en el WC o sobre una pelota. La más cómoda y la que mayor facilitación de los movimientos de la pelvis proporciona es sentada sobre la pelota.

En general, la posición sentada está favoreciendo el descenso y la progresión por la gravedad y la correcta alineación feto-pélvica, siempre y cuando la espalda permanezca erguida y ligeramente inclinada hacia delante. No se usa cuando la cabeza está saliendo porque chocaría literalmente con la pelota.

  • Decúbito lateral

Esta posición es neutra para la gravedad; no se favorece ni se dificulta. El aporte sanguíneo no se ve comprometido ya que no comprime los grandes vasos; posición de elección en caso de hipotensión o hipertensión materna.

Las contracciones son más largas y más efectivas, aunque menos dolorosas, la velocidad de la progresión del parto no es más lenta, proporciona un buen descanso a la mujer y disminuye el dolor de espalda; buen confort. Esta posición favorece el movimiento sacro. Aunque la monitorización es posible, a veces se tienen dificultades para localizar el foco de la frecuencia cardíaca fetal si coincide el lateral con el dorso del bebé.

Esta posición es la que ha demostrado tener menor número de lesiones perineales y una de las más cómodas para la mujer pues le permite descansar entre las contracciones sin necesidad de moverse.

  • Cuclillas

Excelente oxigenación fetal. La gravedad actúa favoreciendo el descenso; el mejor apoyo de la cabeza del bebé hace que el trabajo de parto sea más efectivo y más rápido. El descenso también se ve favorecido por el empuje de la parte superior del tronco sobre el fondo uterino.

La mujer tiene una mejor sensación de la zona perineal y de los pujos, peor por contra, es una postura que cansa si se mantiene durante mucho tiempo (especialmente en las mujeres no acostumbradas a estar agachadas). Es mejor si la mujer puede agarrase a una barra o un paño con las manos elevadas para poder tirar de ellos en el empuje.

La alineación feto-pélvica es excelente y, aunque la pelvis no es libre, en esta posición hay un aumento de los diámetros de hasta un 28% con respecto al supino o litotomía. Buena distensión perineal.

  • Cuadrupedia

Postura en la que la gravedad no actúa, pero no dificulta. De elección ante bradicardias fetales ya que descomprime totalmente los grandes vasos y proporciona una excelente oxigenación fetal y materna.

Enlentece un parto rápido pero es muy beneficiosa para el dolor de espalda ya que quita toda la presión que ejerce el peso del tronco sobre las vértebras. Es cansada para un parto largo, pero se puede modificar apoyando el tronco sobre la pelota, sobre la cama o sobre un acompañante, facilitando a su vez la posibilidad de aplicación de masaje en la espalda.

La posición favorece la rotación y es eficaz en caso de bebés grandes y distocia de hombros. Si las piernas de la madre no se encuentran ligeramente separadas, la visión del periné está dificultada así como el acceso al mismo.

La pelvis es completamente libre, evita la tensión sobre la zona anal, lo cual es muy importante en caso de hemorroides y es una de las posturas que menor probabilidad de episiotomía o desgarro presenta, junto con la lateral.

Ninguna postura se puede elegir antes del parto por sus ventajas o inconvenientes, sino que la mujer se posicionará en una u otra en función de sus necesidades, de su comodidad y de lo que necesite su bebé para poder salir. No existe la postura ideal, Lo ideal es poder elegir en cada momento la mejor postura.

Cuando una mujer está anestesiada por la epidural, no puede sentir el dolor, pero tampoco esa necesidad de cambiar, de moverse; esto no quiere decir que una mujer con epidural no pueda y deba moverse; al contrario, Ya que no siente la necesidad del movimiento, serán los profesionales los que deban invitar con más razón a la mujer a cambiar con frecuencia de posición para favorecer la biomecánica del parto.

Cojines, almohadas, pelota, perneras, cualquier material que pueda ayudar a la mujer a movilizarse en diferentes posiciones, debe formar parte de un paritorio. Es trabajo de las comadronas mover a la mujer si ella no puede hacerlo y con mucha frecuencia, intentado imitar la fisiología del parto lo máximo posible.

 

4. TÉCNICAS DE RELAJACIÓN Y YOGA

Permiten una disminución de la tensión muscular y proporcionan tranquilidad; teniendo en cuenta que no hay una revisión sistemática de estudios que verifiquen la eficacia de estas técnicas en la reducción del dolor, si se concluye que existe una percepción subjetiva de mayor control por parte la mujer. Existe también una disminución de la ansiedad, una mayor distracción de la atención al dolor y una reducción de su percepción.

Las técnicas de relajación incluyen relajación muscular progresiva, entrenamiento autógeno, relajación condicionada, técnicas de respiración, etc.

  • La relajación muscular progresiva: consiste en una guía de conversión, a través de la tensión del momento pretende conseguir una relajación sucesiva de los músculos desde los dedos de los pies hasta la cabeza.
  • El entrenamiento autógeno: pretende inducir estados de relajación fisiológica mediante el uso de frases, ya elaboradas, que transmiten peso, calor, regulación cardíaca y respiratoria. Además, existe un nivel superior de la técnica basado en ejercicios de meditación.
  • La relajación condicionada: está basada en asociamiento de palabras y/o frases de contenido relajante, con el estado de relax. Para el uso de esta técnica debemos tener en cuenta la imaginación de la persona que queremos relajar y que la herramienta que usaremos para inducir el estado de relax realmente resulte agradable para ella. Una buena dosis de imaginación es un aspecto primordial para la realización con éxito de la técnica al igual que el lugar, momento o situación que se intenta recrear sea relajante para la mujer. Se pueden usar fotografías, escenas proyectadas en un monitor o simplemente imaginación.
  • La respiración: en la preparación a la maternidad, se enseña a las embarazadas a realizar técnicas de respiración creyendo que esto contribuirá al alivio del dolor durante el parto. Este es un modo de relajación que aporta a la madre una disminución de la tensión muscular y  proporciona tranquilidad; Entrenan la capacidad de automatizar el control voluntario de la respiración, pero necesitan de entrenamiento, aunque breve y fácil de aprender.
  • El yoga: es una técnica que trabaja el complejo cuerpo-mente de tal manera que con el control de la respiración y el centrado interno, se intenta conseguir una relajación centrada en el interior y acabar con las preocupaciones externas. Esto se acompaña de posturas físicas con el fin de conseguir una coordinación de fuerza, flexibilidad y equilibrio.

5. PELOTAS DE PARTO

Es una técnica que proviene de Suiza, consiste en el uso de grandes pelotas de goma (que se suelen utilizar en la práctica de Pilates) para relajar la musculatura y mejorar la movilidad de la pelvis, entre otros usos.

Este método se ha popularizado en gimnasios y servicios de rehabilitación. En los últimos años, se ha comenzado a usar en las salas de parto para tratar de buscar el bienestar de las mujeres, relajar la musculatura y proporcionar un tipo de asiento cómodo amoldándose de forma elástica, adoptando posturas confortables, proporcionando un lugar de apoyo, y permitiendo la movilidad de la pelvis, que se traduce en alivio del dolor.

La esferodinamia o “fitball”, está indicada en la fase de dilatación del parto, permite movimientos suaves y de contracción del suelo pélvico facilitando el descenso del bebé y la corriente sanguínea hacia la placenta.

 

6. MUSICOTERAPIA Y AUDIOANALGESIA

De forma pionera, la Universidad de Maryland (Estados Unidos) concluyó que la música tiene efectos beneficiosos sobre el cuerpo humano, como bajar la tensión arterial, disminuir  el pulso, relajar la musculatura y la respiración, y conseguir movimientos más rítmicos. Además, es un elemento distractor que aumenta la sensación de control y provoca un aumento de los niveles de endorfinas.

La musicoterapia emplea técnicas que pretenden hacer efectos beneficiosos sobre los tres ámbitos psicológicos sobre los que la música ejerce influencia (afectivo, cognitivo y psicomotriz. Estas ventajas contribuyen a mejorar el estado de ánimo de la mujer, que con una buena y personalizada elección de la música, puede modificar notablemente su carácter y hacer frente a este momento de forma más tranquila y sosegada.

 

7. AROMATERAPIA

Ante la búsqueda de alternativas dentro de los métodos para conseguir un parto menos doloroso, encontramos esta técnica, basada en el uso de aceites esenciales  que se extraen de flores, tallos, raíces de plantas y hojas. Puede utilizarse en el baño, en aceite para masaje, en un vaporizador o en un quemador.

Los aromas cambian nuestros estados de ánimo porque el bulbo olfativo está en contacto directo con las células del cerebro; si tenemos algún cambio emocional poniendo el aceite esencial en un quemador o esparciendo el aroma por el ambiente o simplemente en un pañuelo nos ayudará a encontrar el equilibrio.

Para conseguir este resultado se usan aceites de masaje, velas, hierbas y dispensadores aromáticos (manzanilla, salvia silvestre, lavanda, jengibre, eucalipto, naranja, enebro, jazmín, rosa, clavo, hierba limón, azahar), siempre teniendo en cuenta, el tipo, la calidad y cantidad del recurso utilizado. Nunca exceder de tres gotas de aceite si es usado de forma directa, asegurarse que la base sea aceite de oliva, de semilla de uva o en caso de ser 100% óleo esencial, diluirlo en proporción de 1 ml a 3 ml en dichos aceites base.

Algunos que se pueden utilizar durante el trabajo de parto son:

  • Aceite esencial de pimienta negra y lavanda: aplicado en movimientos circulares en la base de la espalda, la planta de los pies y las sienes, ayuda a controlar los nervios, el estrés y a reducir dolores de parto.
  • Aceite esencial de incienso: aplicando una gota en la palma de cada mano e inhalando suavemente podrás beneficiarte de sus agentes calmantes.
  • Aceite esencial de menta: puedes humedecer un pañuelo con este aceite y tenerlo a la mano en caso de sentir náuseas, mareos y dificultad para respirar.
  • Aceite esencial de manzanilla: relaja y aporta serenidad.
  • Mezcla aceites de mandarina, pomelo, bergamota, ylang ylang, lavanda: con ellos estimularás la labor de parto.
  • Aceite de salvia, lavanda, jazmín: ellos sirven para dilatar el cérvix y aumentar las contracciones (usado en casos donde el parto se ha retrasado o ha durado más de lo previsto).
  • Jazmín, lavanda, o compresas de salvia: pueden estimular o fortalecer las contracciones y compresas frías en la frente para refrescar. Para preparar una compresa sólo tiene que añadir 3-4 gotas de aceite esencial en un recipiente con agua tibia o fría. Coloque una franela sobre la superficie del agua para absorber la película de aceite, escurra la tela y aplique sobre la zona. La compresa impregnada con Jazmín actúa como un tónico uterino, analgésico y antiespasmódico y puede ser utilizado para el alumbramiento (ayudar a la salida de la placenta).
  • aceite de rosa: es un tónico uterino y antidepresivo.
  • Aceite de Geranio: ayuda a la respiración y aumentar la circulación.

8. EUTONIA:

La Eutonia fue creada por Gerda Alexander. Esta palabra define  a una  tonicidad armoniosamente equilibrada, en adaptación constante a la actividad del momento. El método Frida Kaplan Embarazo y nacimiento eutónico, es la sistematización de trabajos corporales provenientes de la eutonia, para su aplicación durante embarazo y nacimiento.

Enseña a liberar tensiones, para modificar y ampliar el espacio interno corporal. Si bien el punto de partida es el cuerpo, estos trabajos promueven una expansión de conciencia en todas las áreas del ser, y arrojan luz sobre todos los aspectos involucrados en la gestación y el nacimiento.

Los objetivos del método son:

  • Favorecer el contacto con uno mismo.
  • Incrementar el contacto con la pareja.
  • Facilitar el contacto de ambos con el bebé.
  • Experimentar la conciencia vivencial del espacio por donde pasará el bebé para nacer.
  • Enseñar la emisión de la “O”, que facilita la modificación del tono psíquico-físico, especialmente durante las contracciones.
  • Brindar herramientas para la participación del padre.
  • Elevar el umbral del dolor.
  • Aliviar zonas de dolor propias del embarazo.
  • Activar el uso de la mirada interna.
  • Aprender la dirección del pujo a través de la prolongación del cóccix.

Ahondaremos en el recurso de la emisión de la “O”. La Eutonia considera a la voz como recurso interno. Esta herramienta generada dentro de nuestro cuerpo produce una onda vibratoria que, al propagarse, afecta distintos tejidos y cavidades  mientras dura la emisión del sonido.

La emisión del sonido puede ampliar la conciencia corporal y liberar tensiones fijadas en articulaciones o en partes blandas. Las partes blandas del cuerpo se movilizan por vibración; las partes óseas por resonancia.

Al emitir el sonido, el diafragma se activa sin esfuerzo, puede liberarse y, por ende, se modifica el volumen del tórax y el espacio del suelo pélvico. También cambia la emoción o el humor de base al abrirse el espacio de la garganta. El ritmo respiratorio también varía de inmediato, posibilitando indirectamente la respiración profunda.

El trabajo de la emisión de la “O” es una herramienta excelente para ampliar la conciencia del espacio por donde va a pasar el bebé y elevar el umbral del dolor.

Se puede utilizar el sonido O ante cualquier dolor, especialmente en las contracciones, durante el trabajo de parto.

El emisión de la O brinda beneficios en todas las etapas del proceso de gestación y nacimiento.

Al emitir este sonido durante las contracciones, la madre tiene una participación activa en esta fase, lo cual la aleja del descontrol. A la vez, constata que el dolor se mitiga.

Mediante la emisión de la O por parte del padre transmite energía y acompañamiento a la madre y al bebé.

La O facilita la dilatación del cuello uterino y permite la relajación del piso de la pelvis. Su emisión favorece el cambio de conciencia.

9. PLANTA SALUDABLES RELACIONADAS AL EMBARAZO

En el embarazo abundan cambios los cambios físicos, emocionales, de rutina, cotidianos. Presentamos una pequeña lista  de aquellas dificultades relacionadas con el embarazo y de su tratamiento con plantas saludables que indica la Dra. Adriana Marcus en su libro “Germinación del camino”:

  • Grietas del pezón: Aplicación de hoja de Repollo machacada o de hoja de Llantén machacada. Crema o cocimiento de Llantén o Caléndula.
  • Manchas del embarazo: Te de flores de Sauco, de flores del Trébol rojo y Diente de León.
  • Dolores de parto: Cocimiento de raíz de Llantén. Infusión de Paico.
  • Trabajo de parto difícil: Tintura de Bolsa de pastor en trabajo de parto 5 gotas cada media hora.
  • Retención de placenta y hemorragia: Tintura de Bolsa de Castor, 20 gotas 3 veces por día.
  • Poca leche: cocimiento de semillas de hinojo, Anís, Eneldo. Infusión de albahaca, Sauco, Zanahoria.
  • Estimular la lactancia: Infusión de Paico.

 

ROL DE LA DOULA DURANTE EL PARTO POR CESAREA

Existen razones por las cuales una mujer prefiere optar por una cesárea programada. Dependiendo de esas razones, el efecto psicológico de la cesárea sobre la mujer será distinto.

Una de las razones puede ser la desinformación de la madre: donde los profesionales y de los medios de comunicación juegan un papel importante, puesto que,  no informan los riesgos para la madre y para el bebé de una cesárea programada, que magnifica sus beneficios y no nombran los riesgos, la elección es clara. Como la presión que ejerce su entorno, reafirmando dicha creencia. La  información que emiten ciertos medios de noticias favoreciendo equívocamente  a la cesárea como  “imagen beneficiosa” para la mujer, el recién nacido, familiares y en la sociedad.

Es evidente que la cesárea es una intervención quirúrgica  que se necesita en ciertos casos, cuando existen patologías o causas maternas o fetales que conlleven a esa práctica. Considerándose  la vía de nacimiento más rápida ante una situación de riesgo.

Por esto se convierte para las doulas en un reto, estar preparadas para todas las situaciones que se presentan al acompañar a una madre y es obligación apoyarlas y guiarlas en una maternidad segura, que tengan la mejor experiencia, con plena confianza de las decisiones.

Creyendo que uno de los factores que más ayudan a que se extienda el número de cesáreas es el miedo. Miedo al parto, al dolor, miedo a sufrir, miedo a lo desconocido o a experiencias previas, sin tener los resultados esperados, en cuanto al deseo y derechos.

Dependiendo de cómo hayan sido los partos anteriores, el miedo a un parto futuro puede hacer a la madre pedir o aceptar una cesárea programada, por ejemplo, en los casos que hayan sido traumáticos o en los casos de parto después de una o más pérdidas. El trauma ha quedado gravado en estructuras cerebrales relacionadas con la memoria emocional. No se le puede decir a la mujer que esta vez no pasará nada, porque tuvieron una experiencia real y certera de que sí puede pasar, y en el caso de muerte perinatal, el peor de los miedos se hizo realidad. No es posible convencer así sin más a la mujer que confíe sin antes haber desensibilizado y procesado la experiencia anterior.

En todos los casos sería conveniente valorar conjuntamente las diferentes opciones, los riesgos y beneficios de cada una y dar recursos a la mujer para que se sienta más segura y fuerte, incluso ayuda psicoterapéutica en caso de ser necesario.

Pero, ¿qué efectos puede tener en la mujer una cesárea programada? Los efectos físicos de la cesárea, el dolor de la cicatriz, las complicaciones pueden tener efectos emocionales. No es lo mismo atender a un bebé con dolor que a uno sin dolor. Un dolor sostenido puede provocar depresión. Si la cesárea se programa muy pronto, el cuerpo de la mujer no se encuentra preparado hormonalmente y puede que la llegada del bebé encuentre a la mujer “fuera de sintonía” y experimente sentimientos ambivalentes respecto a su hijo/a, con la consecuente culpabilidad por no poder sentir ese amor inmediato y maravilloso que esperaba. Si la mujer no se siente acompañada y apoyada, esto podría alargarse en el tiempo.

Si la cesárea se ha programado ciertamente por una razón de riesgo, la mujer necesitará un tiempo de acomodación y adaptación, que será más fácil si no se niegan sus sentimientos de pena, rabia y desesperanza y si logra apoyarse en sus recursos y capacidades. Es importante que pueda decidir algún aspecto de la cesárea, como el hecho de estar acompañada o de que el bebé permanezca con la pareja o con acompañante elegido por la mamá, en caso de no poder estar con ella.

Si la cesárea se ha programado sin participar la mujer activamente en la decisión, puede inducir diversidad de emociones: tristeza, baja autoestima por no haber podido parir, por haber fallado físicamente y rabia o decepción, especialmente en aquellos casos que se han informado posteriormente y han descubierto que su cesárea no era necesaria y tener algunas dificultades, por ejemplo, de lactancia iniciales que, si no son bien acompañadas y solventadas, podrían acabar en más frustración y desolación. La evidencia científica ha demostrado los beneficios psicológicos en la madre de no separarse del bebé tras la cesárea, manteniendo un contacto constante piel con piel, aparte de los beneficios sobre el bebé.

En cualquier caso, si la mujer ha podido decidir de forma informada y consensuada, teniendo en cuenta todas sus circunstancias y factores, también los emocionales, siendo acompañada en todo el proceso por una doula capacitada y ayudándola en las dificultades, será más fácil su adaptación y su recuperación.

Por tal motivo, consideramos de importancia el acompañamiento en conjunto con su entorno, el rol de nosotras como doulas.

 

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Detalle del proyecto

  • Project Name : Rol de la Doula durante el parto natural y por cesárea
  • Date : 2017-10-01
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